KINEROS: el proyecto que me llevó hacia la programación
Un modelo físico, no una metáfora
El trabajo final de carrera giró en torno al modelo hidrológico KINEROS, un modelo orientado a eventos que describe procesos como precipitación, infiltración, escorrentía y erosión en cuencas pequeñas. No afirmo que KINEROS se base en teoría del caos; es un modelo físico con entradas, parámetros y salidas que hay que tratar con rigor.
Mi trabajo pasaba por organizar resultados, generar gráficas y reducir trabajo repetitivo. Excel y Visual Basic —automatización, macros, pequeños procesos encadenados— fueron la herramienta natural. Transformar tareas manuales en flujos más automáticos fue, creo, el momento en que la programación dejó de ser curiosidad lateral para convertirse en camino posible.
Obtuve matrícula de honor, que recuerdo como mi única nota académica realmente sobresaliente. Lo digo sin grandilocuencia: fue una buena nota en un contexto concreto, no un destino trazado de antemano.
Complejidad, no linealidad
Trabajar con modelos, algoritmos, condiciones iniciales y comportamiento de sistemas despertó curiosidad por ideas de complejidad y no linealidad, incluida la teoría del caos como interés personal posterior. Eso no forma parte de la definición técnica de KINEROS; es una asociación mía al mirar resultados sensibles a condiciones y parámetros.
Otras señales en el mismo año
Por aquellos años circulaba la ya famosa intervención de Steve Ballmer repitiendo «developers, developers, developers» en una presentación de Microsoft. Era un meme cultural más que una brújula personal, pero forma parte del paisaje sonoro de la época.
También intenté acceder a Volkswagen Navarra. No prosperó. En casa pesaba la expectativa de una carrera industrial; el apellido Erro coincidía con el de José Luis Erro, una figura directiva de Volkswagen Navarra en aquellos años —director general al menos en 2004, según fuentes públicas del Gobierno de Navarra—. El apellido, evidentemente, no sirvió de enchufe :)
Trabajos de campo
Alrededor de esa transición tuve primeras experiencias en empresas de construcción: trabajo de campo, nivelación relacionada con tuberías y obra en la Ribera de Navarra, jornadas largas al aire libre. Quería usar herramientas como AutoCAD Map, pero las licencias solían quedarse para trabajadores con más antigüedad; a los más jóvenes correspondía la obra.
No ridiculizo ese trabajo manual. Solo reconozco que cada vez resultaba más evidente que lo que me atraía estaba en el ordenador y la automatización, no en pasar toda la jornada en obra.
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Galería de esta etapa
Proyecto final con KINEROS