Jesús Erro
Explorar conexiones

Mi primer PC para estudiar mecánica

Un camino que parecía industrial

Tras el Amiga, el siguiente ordenador no llegó como máquina de juegos, sino con otra expectativa. Las notas del COU no habían ido bien y, en casa, encajaba mejor una salida práctica: formación profesional, oficio, industria. En Pamplona y Navarra eso tenía sentido concreto: Volkswagen no era un nombre lejano, sino un horizonte laboral imaginable.

Entré en FP de mecánica —máquina-herramienta, en el recuerdo— y el PC se compró también como herramienta de estudio técnico: dibujo asistido, cálculos, programas ligados a la formación mecánica. La ironía, vista desde hoy, es clara: el ordenador que debía ayudarme a encaminarme hacia la mecánica empezó, poco a poco, a acercarme a otra cosa.

CAD, cálculos y estudio

Recuerdo programas de CAD y AutoCAD en ese contexto formativo, junto con utilidades para cálculo de vigas y tareas técnicas del ciclo. No afirmo una versión concreta en esos primeros años: AutoCAD R14, por ejemplo, es posterior a este tramo y encaja mejor en recuerdos de la universidad.

El PC cumplía su función de herramienta de estudio, pero no dejaba de ser también consola doméstica.

Juegos que también contaron

Indiana Jones and the Fate of Atlantis, SimCity, Civilization y PC Fútbol siguieron ocupando horas. También recuerdo un juego de pinball al que dediqué demasiado tiempo; no he podido identificar con seguridad el título y prefiero no inventarlo.

El modelo exacto de aquel primer PC se ha perdido en la memoria. Prefiero dejar ese dato abierto antes que reconstruir una especificación que no recuerdo con certeza.

Puente hacia lo que vendría

Si el Spectrum enseñó a romper y entender, y el Amiga a disfrutar con intensidad sensorial, este PC unió estudio técnico y ocio en la misma mesa. Todavía no era una elección profesional en informática, pero la máquina empezaba a ocupar un lugar distinto al del mero entretenimiento.

Temas