Perder la fe en el futuro
El prisionero que perdía la fe en el futuro—en su futuro— estaba condenado. Con la quiebra de la esperanza faltaba, asimismo, la fuerza del asidero espiritual; se abandonaba y decaía y se convertía en un sujeto aniquilado, física y mentalmente.
Localización
- Parte
- Primera parte. Un psicólogo en un campo de concentración
- Página
- 98