El chico que hablaba con Jesús
Me ha gustado la recreación que hace la autora de la Ruanda anterior a la guerra. Uno puede imaginarse el ambiente en el que transcurrieron los acontecimientos. Una Ruanda a caballo entre la belleza exuberante de la selva y el infierno pre-bélico de un genocidio que empezaba a gestarse. Se trata de unas apariciones poco conocidas en Europa y que no han sido validadas por la Iglesia Católica en su totalidad. Se agradece el trabajo de la autora por difundirlas.
Jesucristo elige lo humilde y pequeño para su causa. Eligió a Segatashya - un niño pobre de una aldea perdida en la selva. Proveniente de una familia poco dada a la religión, era un niño con un corazón de oro: siempre alegre, responsable, muy trabajador, luchador incansable por su familia. Según sus propios familiares, un “salvador de vidas”.
Entre Segatashya y Jesucristo se establece un diálogo amistoso a lo largo de varios años. Entre los mensajes de Cristo está:
“Es su amor y no su religión, lo que les hace verdaderos hijos de Dios.”
Esto podría contradir algún dogma de la religión Católica y quizás es la razón por la que estas apariciones aún no son reconocidas. Aunque la mayoría de mensajes se ajustan a la doctrina:
“Diles esta verdad a aquellos con los que hables en mi nombre: Creed en mí, y todo lo que hagáis en la vida, hacedlo con fe y amor.”
Y este otro:
“Cuando venga buscando a mis hijos, no solo miraré en la Iglesia Católica, en busca de buenos cristianos que hagan obras buenas y actos de amor y devoción. Buscaré por todo el mundo. […] A los que han oído hablar de Dios y se les ha enseñado a obrar tal y como Dios quiere, se les exigirá más; porque de los que han recibido mucho, se espera mucho.”
La frescura, inocencia y espontaneidad en la que transcurren estos diálogos son conmovedores.
Se tratan temas como: el juicio final, el sentido del sufrimiento, el ayuno, el amor, el matrimonio, el noviazgo, el sexo, la priorización de la salvación, el pecado, etc. Sorprende la evolución del vidente:
“[…]Arrancado de un campo de judías por Jesús, quien convirtió al joven pastor en un poderoso guerrero de Dios.”
El final me ha parecido algo abrupto y violento, quizás porque la historia continúa en otro libro. En cualquier caso, el mensaje espiritual es totalmente esperanzador y optimista, digno del que proclama la Buena Nueva.
Detalles de la reseña
- Autor
- Immaculée Ilibagiza
- Libro
- El chico que hablaba con Jesús
- Valoración
- Estado
- Completada
- Terminé de leerlo